Gracias por acercarse a mi página web.
Mechelaars van Vessald
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Mechelaars van Vessald
Soy profesor de medicina y científico de profesión, y aparte de la pesca con mosca, la vida en el campo, los quesos artesanales hechos con leche recién ordeñada, la carne asada, y varias aficiones contemplativas como la lectura y la música clásica que cultivo con ahínco y gran placer, siempre he sido un hombre de principios, y de perros.
Un perro criollo rojo y grande llamado “Campeón” me prestó su apoyo para dar mis primeros pasos, y desde entonces he poseído y entrenado perros de trabajo de diversas razas. Aunque en el idioma español las razas se escriben con minúscula (pastor belga), en esta página emplearé mayúsculas (Pastor Belga) con el fin de resaltarlas.
El Mechelaar y el Pastor Belga
Desde 1970 he criado, aunque muy ocasionalmente, razas tan populares como el Pastor Alemán y el Rottweiler, tan exóticas como el Boerboel de Sudáfrica y el Patterdale Terrier del Reino Unido, y tan superdotadas como el Mechelaar de Bélgica.
Aunque he regalado muchos, nunca he vendido un perro, y no se si llegue a hacerlo.
Si usted está leyendo esta página es porque le interesa el Mechelaar, o puesto en términos de uso común, anda buscando información verídica sobre las líneas de trabajo del perro de la raza Pastor Belga variedad Malinois. Hay otras tres variedades de Pastor Belga, a saber, Lakenois, Tervueren y Groenendael, cuyo valor genético para la raza es enorme, pero su selección se ha enfocado más en la apariencia que la función y por eso no me referiré a ellas.
Orión, Medellín, 1973
El Pastor Holandés (Dutch Shepherd o Hollandse Herdershond) era originalmente la quinta variedad de Pastor Belga, pero a algunos personajes influyentes no les gustó su color barcino y, en un acto de extrema ignorancia genética, el Comité del Libro de Orígenes (LOSH) de la Sociedad Real de San Humberto (SRSH) lo excluyó por siempre de la raza en 1973. Hoy, el Pastor Holandés representa la esencia del perro de trabajo en Países Bajos. Para entender la razón por la cuál prefiero llamar a las líneas de protección de esta variedad tan especial por su nombre casi desconocido en el idioma flamenco o Flemish (Mechelaar) en vez del muy popular en francés (Malinois), debe seguir leyendo y conocer un poco sobre la historia del perro en general y el perro trabajador en particular.
Si el asunto resulta de su interés y desea profundizar en él, encontrará al pie de página las referencias, escogidas cuidadosamente entre mis lecturas de los últimos 60 años, pero obviamente sesgadas por mis convicciones. Si prefiere profundizar solo en lo concerniente al perro de policía sin sufrir mis sesgos, le sugiero estudiar el gran libro del ingeniero e historiador canino James R. Engel, que puede leer o bajar de Internet sin costo gracias a la generosidad de su autor [1].
Los Orígenes del
Perro y el Hombre
Mucho antes del desarrollo de la agricultura hace 10,000 años y de domesticar a cualquier animal, el hombre (Homo sapiens) y el perro (Canis lupus familiaris, Linneus 1758) evolucionaban juntos tras forjar su alianza eterna [2], fundamentada en una lealtad sin paralelo y unidireccional del segundo hacia el primero [3].
Hoy sabemos que el perro y el lobo gris (Canis lupus) comparten el mismo ancestro, el ya extinto Lobo del Pleistoceno Tardío (Canis lupus spelaeus Goldfuß, 1823), y que cada especie tomó su propio rumbo genético hace 14,000 a 40,000 años[4]. En ese momento tan distante en el tiempo, y en más de una ocasión y ubicación geográfica[5], algunos individuos de Canis lupus spelaeus que eran atípicos en su conducta se interesaron por el hombre en vez de evitarlo y, con el tiempo y decenas de miles de generaciones, se fueron acercando a nuestros ancestros hasta quedarse viviendo juntos para siempre.
La Domesticación del Lobo
Esta versión se denomina Ruta del Comensalismo, y es la primera de tres hipotésis de domesticación descrita por la antropóloga de Smithsonian Institute Melinda Zeder [6], ampliada después por Larson y Fuller [7].
Aunque es un evento muy infrecuente, algunos individuos de lobos grises de nuestro tiempo han mostrado un interés no predatorio hacia los humanos, un acto amistoso de curiosidad bien intencionada hacia Homo sapiens[8]. Además, recientemente se demostró un gen que codifica por la hiper sociabilidad, y su presencia es más frecuente en el perro doméstico que en lobos cautivos[9]; ello implica que el lobo ancestral que dio origen al perro ya portaba dicho gen.
Hace 65 años que Dmitry K. Beliaev, director del Instituto de Citología y Genética en Novosivirsk, Rusia, demostró que seleccionar por zorros amigables con el hombre conduce, tras 30 generaciones, a individuos mansos que disfrutan la interacción con su humano, liberan oxitocina cuando se les acaricia, y transmiten dichos rasgos a su descendencia, como ocurre con el perro doméstico. Esta hormona mulfacética es clave porque su función fisiológica, entre varias otras, genera un estado de felicidad en madre e hijo durante la lactancia, y en humano y canino cuando comparten su tiempo[10].
La otra versión de la historia del perro y el hombre se conoce como la Ruta Directa, y fue propuesta antes que la Ruta del Comensalismo. La Ruta Directa sostiene que el hombre domesticó a la fuerza cachorros robados a Canis lupus speleaus[11]. Aunque robar cachorros de lobo ocurre en el presente[12], y debió ocurrir varias veces al principio de los tiempos[13], esos intentos estaban condenados al fracaso porque el lobo, como especie, siempre ha temido al hombre. Quienes lo han hecho y han escrito sobre los resultados aseguran que la probabilidad de domesticar un cachorro robado es muy baja. Ello probablemente explica el que los datos antropológicos[14] y genéticos[15] obtenidos de los fósiles caninos más remotos (de hace más de 25,000 años) apuntan a subespecies intermedias entre el perro y Canis lupus spelaeus que desaparecieron sin dejar rastro, sugiriendo intentos fallidos de domesticación[16].
Síntesis de los Orígenes
Freud von Jara, Hacienda Bizerta, 1988
En síntesis, es improbable que el primer animal doméstico sea el producto de un evento forzado por el hombre[17]. Antes de extinguirse, una especie ancestral de lobo dio origen al lobo gris de nuestros días y a algunos individuos muy sociables que optaron por cooperar con el hombre mediante un proceso de auto-domesticación bastante prolongado cuyos detalles han sido difíciles de determinar, específicamente cómo, dónde, y cuándo. Respecto al último, hay consenso en que el lobo ya era un perro hace al menos 15,000 años. Sin embargo, el cráneo canino excavado en las cuevas Goyet de Bélgica, que vivió hace 36,000 años era, según el análisis morfológico, un perro, no un lobo, y su estudio genético sugiere que el perro ya se diferenciaba del lobo hace 135,000 años.
Este dato no es cualquier cosa, pues implica que el perro acompaña al hombre desde el principio de la humanidad. La gran diferencia entre esas edades obedece al hecho de que no es fácil diferenciar sin ambigüedad los primeros perros de sus ancestros inmediatos, los lobos, y a que, como ya mencioné, hubo especies intermedias que se extinguieron[18].
Bélgica y la Cuna del Mechelaar
Independiente de esa discusión, que es en esencia científica, es imposible pasar por alto el hecho de que Bélgica aparece primero que cualquier otro país cuando se habla de los orígenes de la relación hombre – perro. Ello no es accidental, y por eso la gente Flemish siempre ha sabido de perros y de trabajar con animales en general. Por eso lograron desarrollar varias razas muy útiles e inventaron el primer deporte de la historia con perros protección, el Ring Belga, idea originada en la mente de Edmond Moucheron en 1880, quien además se encargó de popularizarla en gran parte de Europa antes de su formalización en 1903 en Mechelse (Malines, en francés), la ciudad cuna del Mechelaar (Malinois, en francés).
Los belgas también crearon en 1899 la primera escuela canina de adistramiento de perros policía en Ghent, empleando precisamente Pastores Belga bajo la dirección del Comisionado en Jefe Ernest van Wesemael, donde acudieron funcionarios policiales de Europa y América a aprender cómo hacerlo e importar ejemplares de esa raza. Tampoco es azar que Bélgica haya sido la cuna y siga siendo la sede de la Federación Cinológica Internacional (FCI, 1912), que agrupa las sociedades caninas o Kennel Clubs de 95 países del orbe.
Ulla y Usain van Vessald, Colina K-9, 2025
Grupos Funcionales del Perro Antiguo
El criador, maestro entrenador y gran amigo, Christoph Joris, con Torky dit Edden
Bellbusk Mama Tau, Alto de Las Palmas, 2000
Pero la mención de los belgas conectó la prehistoria con la modernidad, y ello puede desviarnos de lo que pasó en el medio, pues las razas caninas no existían hace 200 años.
El criador, maestro entrenador y gran amigo, Christoph Joris, con Torky dit Edden
La otra versión de la historia del perro y el hombre se conoce como la Ruta Directa, y fue propuesta antes que la Ruta del Comensalismo. La Ruta Directa sostiene que el hombre domesticó a la fuerza cachorros robados a Canis lupus speleaus[11]. Aunque robar cachorros de lobo ocurre en el presente[12], y debió ocurrir varias veces al principio de los tiempos[13], esos intentos estaban condenados al fracaso porque el lobo, como especie, siempre ha temido al hombre. Quienes lo han hecho y han escrito sobre los resultados aseguran que la probabilidad de domesticar un cachorro robado es muy baja. Ello probablemente explica el que los datos antropológicos[14] y genéticos[15] obtenidos de los fósiles caninos más remotos (de hace más de 25,000 años) apuntan a subespecies intermedias entre el perro y Canis lupus spelaeus que desaparecieron sin dejar rastro, sugiriendo intentos fallidos de domesticación[16].
El aporte de Canis lupus familiaris al resplandor del ser humano es tal, que algunos antropólogos hipotetizan que la extinción de Homo neanderthalensis, en contraposición al éxito de Homo sapiens, obedeció a que el primero siempre vio a los cánidos como alimento y nunca imitó la genial idea que tuvo el segundo al aliarse con ellos[24].
Referencia
[1]Engel JR. The police dog: history, breeds and service [Internet]. Marengo 2018: published online by the author; reviewed July 2024. Available from: http://www.angelplace.net/dog/.
[2] Vilà C et al. Multiple and ancient origins of the domestic dog. Science 1997; 276:1687-1689. doi: 10.1126/science.276.5319.1687.
[3] Lindblad-Toh K et al. Genome sequence, comparative analysis and haplotype structure of the domestic dog. Nature 2005; 438:803–819. doi: 10.1038/nature04338.
[4] Skoglund P et al. Ancient wolf genome reveals an early divergence of domestic dog ancestors and admixture into high-latitude breeds. Current Biology 2015; 25:1515-1519. doi: 10.1016/j.cub.2015.04.019.
[5] Bergström A et al. Gray wolf genomic history reveals a dual ancestry of dogs. Nature 2022; 607(7918):313-320. doi: 10.1038/s41586-022-04824-9.
[6] Zeder MA. The domestication of animals. Journal of Anthropological Research 2012; 68:161-190. doi: 10.3998/jar.0521004.0068.201.
[7] Larson G, Fuller DQ. The evolution of animal domestication. Annual Review of Ecology, Evolution, and Systematics 2014; 45:115-136. doi: 10.1146/annurev-ecolsys-110512-135813.
[8] Jans N. A wolf called Romeo. Boston 2014: Mariner Books.
[9] vonHoldt BM et al. Structural variants in genes associated with human Williams-Beuren syndrome underlie stereotypical hypersociability in domestic dogs. Sciences Advances 2017; 3:e1700398. doi: 10.1126/sciadv.1700398.
[10] Trut L et al. Animal evolution during domestication: the domesticated fox as a model. Bioessays 2009; 31(3):349–360. doi:10.1002/bies.200800070.
[11] Galton F. Inquiries into human faculty. London 1907: J.M. Dent & Sons.
[12] Smith GK. Slave to a pack of wolves. Chicago 1978: Adams Press.
[13] Mech LD, Jansen LAA. An assessment of current wolf Canis lupus domestication hypotheses based on wolf ecology and behaviour. Mammal Review 2021; 52:304-314. doi: 10.1111/mam.12273.
[14] Germonpré M et al. Fossil dogs and wolves from Palaeolithic sites in Belgium, the Ukraine and Russia: osteometry, ancient DNA and stable isotopes. Journal of Archaeological Science 2009; 36:473-490.
[15]Thalmann O et al. Complete Mitochondrial Genomes of Ancient Canids Suggest a European Origin of Domestic Dogs. Science 2013; 342:871-874. doi: 10.1126/science.1243650.
[16] Freedman AH, Wayne RK. Deciphering the origin of dogs: from fossils to genomes. Annual Review of Animal Biosciences 2017; 5:281-307. doi: 10.1146/annurev-animal-022114-110937.
[17] Shipman P. Our oldest companions: the story of the first dogs. Cambridge 2021: Belknap Press.
[18] Morell V. From wolf to dog. Scientific American Magazine 2015; 313(1):60-67. doi: 10.1038/scientificamerican0715-60.
[19] Hartley O. Hunting Dogs. Colombus 1909: A. R. Harding Publishing Co.
[20] Koungoulos LG, Brumm A. Hunting with dogs: a synthesis of ethnohistorical data and discussion of their implications for prehistoric subsistence in New Guinea. Archaeology in Oceania 2024; 59:1–28. doi: 10.1002/arco.5306.
[21]Sinding M-H S. Arctic-adapted dogs emerged at the Pleistocene–Holocene transition. Science 2020; 368:1495-1499. doi: 10.1126/science.aaz8599.
[22] Cummins B. Our Debt to the Dog: How the Domestic Dog Helped Shape Human Societies. Durham 2013: Carolina Academic Press.
[23] Hancock D. Dogs of the Shepherds: a Review of the Pastoral Breeds. Ramsbury 2014: The Crowood Press.